El delantero argentino disputó poco más de media hora en el encuentro frente al Borussia Dortmund y el arquero rival le ahogó el grito de gol.

El Manchester City ya tiene acostumbrados a todos a las remontadas. Desde que comenzó la temporada, si bien el equipo no encontró su mejor nivel, ha firmado grandes triunfos gracias a dar vuelta los resultados con todo su poderío ofensivo. Los citizens tienen atacantes de lujo: Haaland, Mahrez, Foden, Grealish, Julián Álvarez, entre otros.

Tanta calidad en nombres propios le permite a Guardiola darse el gusto de ganar casi siempre a pesar de no tener los mejores rendimientos colectivos. Eso mismo sucedió hoy: en un partido que comenzó perdiendo frente al Borussia Dortmund por la segunda fecha de la fase de grupos de la Champions League, los blues coronaron una victoria por 2-1 con tremendos golazos de Stones y de Haaland.

Llegando a los 60 minutos, luego del gol del conjunto alemán, Guardiola metió triplete de cambios, entre los que se encontraba Julián Álvarez. El ex-River se dio el lujo de jugar este importante compromiso, y lo hizo de gran manera. Con su despliegue y presión habituales, intentó involucrarse en el juego siendo el primero en recuperar el balón. Además, convivió en el área con el noruego (Pep le pidió que se pare como otro punta para definir).

A poco para el final, con el partido ya 2-1, la Araña tuvo una gran chance desde la derecha. Junto con Haaland, fabricaron una oportunidad clara que definió el argentino y que no fue gol gracias a la presencia del arquero rival, que le ahogó el grito al joven de Calchín.

LA CHANCE QUE TUVO JULIÁN