La fiscalía tendrá acceso al sumario este martes, cuando comenzará el avance de la causa. Todos los detalles.

Hace unos años, Ezequiel Cirigliano vivía su sueño. Debutaba en River de la mano de Astrada y comenzaba lo que tanto había deseado. Pasaba de ser un chico más a convertirse en futbolista profesional en el club más grande del país. Habrá sido eso lo que lo llevó a no soportar la presión…

“Si no se da cuenta de que es un profesional y está en River, va a terminar siendo jardinero del club” decía Rodolfo D’Onofrio en 2014, luego de problemas de comportamiento del jugador. De hecho, ese fue su último año en el club. Volvamos atrás y repasemos: tras su debut, su carrera empezó a crecer de forma acelerada.

Para 2012, Ezequiel ya no solo era una promesa, parecía convertirse en realidad. El mismo Leonardo Ponzio afirmaba que era un privilegio jugar al lado de él: “es un crack. Puedo inflarme el pecho. Estoy jugando con el futuro 5 de la Selección Argentina”. Palabras fuertes y con peso que, con el paso del tiempo, pasarían a ser anécdota.

En 2013, el jugador fue cedido al Hellas Verona de Italia y, tras una temporada irregular, regresó al club con un ofrecimiento para volver a aquel lugar. River consideró insuficiente la propuesta y, al parecer, ahí comenzó el declive absoluto. Ezequiel Cirigliano empezó a faltar a prácticas, a llegar tarde a los entrenamientos, comportamientos poco profesionales. Por eso, tras estar los primeros seis meses de la era Gallardo, se terminó marchando.

Su carrera se convirtió en la de un trotamundos: de la MLS de Estados Unidos hasta nuestro país, sin poder asentarse en ningún lado. Lo que parecía ser no terminó siendo y su carrera se apagó. En 2015, había tenido una causa por conducir alcoholizado y resistencia a la autoridad. Un delito menor que pasó desapercibido.

Ahora, todo es diferente. Ezequiel tuvo un altercado mayor, protagonizando un supuesto asalto a mano armada -con disparos incluidos- en un domicilio. No pintan bien las cosas para el futbolista, ya que a eso se suma que se resistió a la detención.

La causa lo imputará por tenencia de arma de guerra y violación de domicilio. Sin embargo, en la casa en cuestión no hubo faltantes ni daños, por lo que la investigación seguirá su curso para comprender qué sucedió. Mientras tanto, el fútbol se lamenta por la oportunidad que perdió un jugador con tantas condiciones.