El colombiano, en diálogo con Súper Deportivo Radio, hizo referencia a la posibilidad de su vuelta a River. Además, le dedicó unas palabras al ídolo del eterno rival Juan Román Riquelme.

Juan Fernando Quintero Paniagua, colombiano, nalgoncito, de gran calidad pero poco reconocimiento. A principios de 2018, llegaba a la Argentina para desembarcar en River Plate, una nueva aventura en su irregular carrera. Lo que nunca se hubiese imaginado es que quedaría grabado en los libros de historia más sagrados de la institución, luego de convertir el gol más importante de todo nuestro fútbol.

Juanfer, como se lo conoce popularmente, es recordado a diario por los hinchas millonarios, quienes jamás olvidarán la proeza que rodea su paso por el club. Es por eso que, desde 2020 cuando que se marchó del país en busca de mayor estabilidad económica y menores exigencias, todos los simpatizantes le piden constantemente su regreso por las redes, llegando a haber viralizado hace unos días el hashtag #VolvéJuanfer.

Ahí es cuando el futbolista dio la primera señal: respondió un posteo de una cuenta de Instagram que lo etiquetó, contestando “pronto” al pedido. Ese mismo día, publicó una historia con su representante y tres emojis: dos corazones -uno rojo y otro blanco- y una pelota. Además, en sus stories destacadas agregó una con las palabras “vuelta a casa” y una imagen de él en el Estadio Monumental.

Es por eso que le consultaron sobre la posibilidad de regresar a River, expresando que “uno nunca sabe”. Por su parte, agregó que “cuando uno hace las cosas buenas y las personas lo marcan, las puertas siempre quedan abiertas. Eso fue lo que me pasó en la Argentina y el día que me toque tomar la decisión de retornar, seguramente lo hablaré y no habrá ningún tipo de problema“. Unas declaraciones más cautelosas que lo que expresaba en redes, seguramente en línea con lo que ha pedido Marcelo Gallardo, bajando los humos y sentenciando que no se hablará del tema hasta diciembre.

Juan Román Riquelme

“Es una persona que inspiró a muchas generaciones. Lo que pasó después de la final son emociones que hablan por sí solas. Hay un máximo respeto, porque tengo mucha admiración. Él en su momento tuvo la oportunidad de hablar bien de mí, y eso me llenó de orgullo. Él me inspiró también a mí, porque ese reconocimiento me ayudó a seguir haciendo las cosas bien. Ha sido una persona emblemática para el fútbol argentino, más allá de lo que significa el Boca-River”.

Agregó que lo que le encantaba de él era “cuando pisaba la pelota era genial”. “Cuando ponía las pelotas de gol o ejecutaba los tiros libres eran muchas cualidades que como jugador eran de admirar. Esas cosas generaban una pasión por el fútbol”.