El Muñeco sufrirá una sanción luego del cruce que tuvo con Lamolina el último fin de semana, en la derrota ante Godoy Cruz.

En la victoria por 3-0 ante Barracas Central, Gallardo volvió a llevarse un enojo del estadio por los arbitrajes. Lo demostró en la entrevista pospartido: “pese a Merlos hicimos un buen partido. No se vio un árbitro sólido, pero el equipo sí lo estuvo”. Todo comenzó en la vuelta de los octavos de final contra Vélez, donde anularon un gol y omitieron posibles penales desde el VAR, lo que desencadenó la furia del Muñeco.

River Plate's coach Marcelo Gallardo (L) celebrates with defender Fabrizio Angileri after defeating Boca Juniors 2-1 in their Argentine Professional Football League match at the Monumental stadium in Buenos Aires, on October 3, 2021. (Photo by Alejandro PAGNI / AFP) (Photo by ALEJANDRO PAGNI/AFP via Getty Images)

El último fin de semana, en la caída 0-2 ante Godoy Cruz en el Monumental, Marcelo volvió a apuntar al referee, en este caso a Nicolás Lamolina. Es que el árbitro tuvo una horrenda noche en la que expulsó mal a dos jugadores (uno de cada lado) y falló repetidamente en sus decisiones. Por eso, Napoleón lo cruzó en el partido, cuando el juez se acercó para amonestarlo.

“Tené huevos para echarme, pelotudo” le dijo el Muñeco al árbitro, lo que le supuso una expulsión a pocos minutos del final. Sin embargo, no se fue de la cancha y se quedó detrás del arco hasta que culminó el partido. Esta situación llevará a que el DT de River sea sancionado por su conducta, lo que será determinado posiblemente mañana por el Tribunal de Disciplina de la AFA.

Sin embargo, a pesar del agravio que tiene una cuota de gravedad por las palabras y la euforia, seguramente la sanción sea leve, de entre dos y cuatro fechas. Esto permitiría que River abone un monto como multa económica para que le permita al entrenador estar en el banco de suplentes el próximo domingo contra Vélez.

Buenas noticias para el Muñeco.