Por la ida de los octavos de final de la Libertadores, el Millonario jugó un partido espantoso pero se llevó un resultado que lo deja con vida de cara a la vuelta la próxima semana. Los puntajes.

No se le cayó una idea. River jugó el peor partido del año esta noche. No supo superar al rival más que algunos pasajes donde impuso su ímpetu. No hubo funcionamiento colectivo ni actuaciones individuales. La defensa, lo más flojo. Un encuentro absolutamente desalentador para lo que se viene.

Más allá de que en el primer tiempo logró tener algunos minutos la pelota y generar alguna que otra chance, la segunda mitad fue horrorosa. El juego fue nulo y Vélez perdonó infinidad de veces. El Millonario se fue con vida de Liniers gracias a la poca eficacia del rival.

River Vélez Paulo Díaz Lucas Pratto

El uno por uno

Franco Armani (7): A pesar de no haber logrado contener el penal, tuvo un partido soberbio donde volvió a ser esa figura que River necesita. Salvó un par de chances claras de gol y le permitió a su equipo irse con chances a casa.

Emanuel Mammana (4): Dubitativo todo el partido, se fue en el segundo tiempo por sus malas salidas. No estuvo fino en defensa y no se integró jamás al ataque de forma contundente.

Paulo Díaz (3): Comenzó firme los primeros minutos y, tras el gol de Vélez, se derrumbó. No aportó nada de seguridad en defensa y poquito en la salida.

David Martínez (1): Sin lugar a dudas, el peor jugador de River. No solo que cometió un penal infantil -a sabiendas de que no podía despejar porque venía un hombre a anticiparlo-, sino que le ganaron por arriba y por abajo toda la noche. Lo pasearon, fue un baile. Crudo y cruel, pero es lo que sucedió. En la salida, regaló baloens sin cesar.

Milton Casco (4): Para no desentonar con sus compañeros de línea, también estuvo increíblemente flojo. Sin fútbol desde la fase de grupos, lo mandaron a la cancha sin ningún sentido. Elías Gómez venía manteniendo un buen nivel, lo expusieron al 20 apurándolo.

Enzo Pérez (5): Un primer tiempo soberbio, donde manejó los hilos del partido y estuvo muy firme. Una segunda mitad a tono con el resto del equipo: horrorosa. En la etapa final, no encontró espacios en la salida y lo comieron incesantemente al no tener compañeros que lo respalden.

Enzo Fernández (5): No logró desplegar su fútbol habitual. Intentó controlar el partido, pero se le hizo imposible. La defensa de Vélez no le permitió tener el balón por más de dos toques en el complemento.

José Paradela (6): Un enorme primer tiempo del exjugador de Gimnasia. Pidió la pelota siempre y resolvió mayormente bien. En la segunda mitad, salió ante la falta de conexión del equipo en el mediocampo.

Esequiel Barco (4): Si bien no logró conectar ni resolver correctamente, intentó acoplarse. Salió en el entretiempo por Juan Fernando Quintero.

Braian Romero (3): Otra vez sopa, por enésima vez. El delantero desperdició chances y no se mostró solidario en la recuperación del balón. Quizás, su mejor faceta fue cuando se acopló al circuito de juego en los primeros 45′.

Julián Álvarez (5): No tuvo chances de cara al arco, pero estuvo solidario en la presión todo el partido. Corrió sin cesar y buscó generar alguna situación sin éxito. Egoísta en algunos momentos en los que podría haber asistido a algún compañero.

Ingresaron:

Juan Fernando Quintero (2): Absolutamente nada. Ingresó en el descanso y no logró fluir en el campo. No conectó, no ayudó en la recuperación, no estuvo fino en los pases. Seguramente, se debió sobre todo a que River no controló el balón cuando estuvo en cancha. Su entrada desequilibró la marca del mediocampo.

Lucas Beltrán (4): En sus minutos de cancha, intentó ser solidario y acoplarse a un juego que no existió.

Rodrigo Aliendro (5): Intentó ser claro y conciso. Estuvo bastante preciso, pero no destacó. Lo mandaron a la cancha con solo un entrenamiento y terminó saliendo tras un golpe preocupante en la cabeza, mareado y sin poder mantener el equilibro. A cruzar los dedos para que no sea nada.

Andrés Herrera (3): Si el partido de Mammana fue discreto, el de su reemplazante fue peor. Le comieron las espaldas siempre y no pasó casi nunca al ataque.

Agustín Palavecino (-): Ingresó a poco del final por el golpe de Aliendro.

El DT:

Marcelo Gallardo (1): Una lectura errónea del primer tiempo lo llevó a desmantelar el juego del equipo en el segundo. La entrada de Quintero fue apresurada y no se decidió en modificar la defensa ante un rival que no goleó al equipo por cuestiones fortuitas. Un puntaje tristemente merecido.